Cómo vivimos el inicio de año en Perú La jornada del 31 de diciembre: preparación con amor y suerte
La mañana empieza con un ritual que todos conocemos: la limpieza total de la casa. Dicen que así sacamos la mala suerte del año que se va y dejamos espacio para lo bueno. Algunos incluso barren hacia afuera, como si estuvieran sacando todos los problemas. Mientras tanto, las madres y abuelas están en la cocina desde temprano, preparando la cena que será el centro de la celebración.
Y hablando de cocina —¡la comida es todo! El plato estrella es el pescado frito (generalmente corvina o lenguado), porque simboliza la libertad y el camino sin obstáculos. Se sirve con ensalada de papas, arroz con leche y, para cerrar, panetón con champán o sidra. También no puede faltar el turrón o los mazamorra morada para los más dulces.
Otro detalle típico: las casas se decoran con luces navideñas que siguen encendidas hasta la medianoche, y muchas familias ponen un ramillete de flores en la entrada para atraer la prosperidad.
La medianoche: el momento más esperado
Cuando faltan pocos minutos para las doce, todo se queda en silencio. Todos se reunen en la sala o en el patio, miran el reloj y empiezan el conteo regresivo con fuerza: «diez, nueve, ocho… ¡uno! ¡Feliz Año Nuevo!».
En ese instante exacto:
– Se encienden los fuegos artificiales en todos los balcones y calles —el cielo se llena de colores y ruido que hace vibrar el aire.
– Todos se abrazan y se besan (la tradición dice que hay que besar a la persona que está a tu lado para tener suerte en el amor).
– Se bebe un trago de champán o sidra, y se hace un deseo con los ojos cerrados.
– Algunas personas se ponen un calcetín nuevo en la pierna derecha para atraer el dinero, o caminan por la casa con una sierra pequeña para «cortar» los problemas del año que viene.
Y ¡no olvidemos el muñeco de año viejo! Es un muñeco hecho de papel, tela o cartón que representa todo lo malo del año que se va. Se decora con ropa, se le pone un nombre y, después de la medianoche, se lo quema en la calle mientras todos gritamos «¡adiós, año viejo!». Es un momento divertido y liberador.
Después de la medianoche: fiesta y tradiciones más
La fiesta sigue hasta el amanecer. Se pone música criolla, salsa o cumbia, y todos bailan juntos. Algunas familias hacen el «caminata de la suerte»: caminan por la calle con una maleta vacía para simular que van a viajar mucho en el nuevo año, o con un poco de dinero en el bolsillo para atraer prosperidad.
Cuando llega el sol, muchos van a la playa (si viven cerca) para dar el primer baño del año en el mar, que dice que purifica el alma. Otra tradición es comer turrón con café por la mañana, para empezar el día con dulzura.
Reflexión en medio de la fiesta
Entre el ruido, las abrazos y la comida, siempre hay un momento para pensar. El año que se va no fue perfecto —hubo días difíciles, caminos que se cerraron y dudas— pero también hubo momentos que valen oro: las reuniones con la familia, los logros pequeños, las sonrisas que iluminaron nuestras mañanas.